Fini
La guapa de la familia. Siempre fue, sigue siendo, alta, delgada, de ojos penetrantes, morena y de pelo largo y abundante. Si atendemos a los informes de los sociólogos, el ideal femenino de la mayoría de los españolitos medios. Pero es que, Fini, además de guapa es inteligente, y no es pasión de hermano.
Dado que Tere, se había quedado con toda la fuerza de voluntad, a los que veníamos detrás, nos quedó bastante poca para recoger. Fuimos buenos estudiantes, de niños, pero de mocitos nos tenían que estar espoleando y Fini, que también superó el Examen de Estado a la primera, tuvo algún que otro tropiezo en el Bachillerato. Tropiezo también físico, porque en una ocasión que salía corriendo de una clase en el viejo instituto, chocó con un chico, que también bajaba a toda velocidad, y que terminó rodando por las escaleras. Aquel chico llevó la peor parte pues hubo que llevarlo a la Casa de Socorro.
La asistencia a las clases era entonces mixta. La separación sexista, se produjo cuando se masificó la asistencia a la enseñanza media, lo que precisó la construcción de nuevas instalaciones y se crearon los institutos masculinos y femeninos, pero más como forma de atender la mayor demanda, que como expresión de una política segregacionista.
Fini estuvo viviendo mucho tiempo en casa de los abuelos porque así hacía de motila con las tías. Una motila era la ayudante o chica de los recados de una modista. Aunque mis tías no utilizaban tal maleta, se distinguía a las motilas por una especie de maleta alargada para llevar los trajes y vestidos que se usaba en posición horizontal apoyándola en la cadera y sostenida mediante una correa por la que se pasaba el antebrazo.
Jugaba al baloncesto en lo que ahora se llama base, no hacía muchas canastas pero repartía mucho juego. Pili también jugó (y yo), debía venir de familia, porque una tía (también Pili) era una experta jugadora del entonces prestigioso equipo femenino de Gijón. Mi tía se retiró tras sufrir una operación por rotura de menisco.
Como persona inquieta que siempre fue, tras una largo período de "ama de casa", cuando sus hijos eran mocitos, cursó nuevos estudios y regenta una afamada gestoría administrativa.