El Bíbio

Cuando tenía cuatro años, nos fuimos a vivir a El Bíbio. Famoso por su plaza de toros. Aunque en los carteles taurinos se decía únicamente Plaza de Toros de El Bíbio, todo el mundo sabía que se trataba de una zona de Gijón. Sin ánimo de ofender, la mejor de esta villa asturiana.

El Bíbio, empieza en la Avenida de Castilla, es decir, donde termina el Barrio de la Arena. Podemos decir que es una extensa zona que comprende: El parque de Isabel la Católica desde el puente y río Piles hasta la zona del lago (enfrente de la canal) para adentrarse hasta la carretera de Viesques por detrás del colegio de la Asunción y siguiendo esta carretera hasta las antiguas cocheras de tranvías cerrar este polígono en la Avenida de Castilla.

Toda la zona estaba ocupada por viviendas tipo chalet con grandes parcelas que hoy han sido sustituídos por enormes bloques de viviendas, pero que debido a los grandes espacios, no dan la sensación de agobio que existe en otras partes de la ciudad. En aquella época únicamente había tres pequeñas barriadas. La zona de la panadería de Amaro donde, entre otros, vivía Dani, que más tarde se haría famoso con el nombre artístico de Dani Daniel. La zona de El Peonesu que entonces formaba la última parte de la calle del Molino. La otra zona era la de la fábrica de Tasa, la fábrica de camisas de esta marca. Aquí vivía yo.

Se trataba de un grupo siete edificaciones adosadas, casi todas de planta baja y primer piso. La primera llegando desde el centro de Gijón, era una casa de dos pisos, ático y bajo. Allí vivía el Pilu, también Cheres. Después estaba la de casa Ramón, la tienda del barrio. A continuación, casa Felos. Luego casa Marina. Casa Camen, que estaba separada de la siguiente por un pequeño espacio tabicado por el que se podía acceder al patio posterior. La siguiente era casa Sarita y después, la mía. Esta constaba de bajo y tres pisos, con viviendas a derecha e izquierda. También casa Pilu eran pisos con dos viviendas en cada planta. La de Camen era la única de planta baja. Todas tenían un patio o huerta posterior. La mía no, porque estaba ocupado todo el solar por la fábrica de camisas. Había otra particularidad, por el portal de casa Sarita se tenía acceso a la parte trasera en donde había una pequeña casa, casa Milagros. Pasada la fábrica de camisas estaba la casa de Dña. Justa, en plena curva de la calle, un solar en el que se construyó un chalet y allí se acababa el barrio.

Todo el conjunto, situado a la parte izquierda de la calle de Ezcurdia, nada más pasar la plaza de toros, al final de la primera recta de la calle. La calle de Ezcurdia arranca desde La Escalerona, atraviesa todo el barrio de La Arena, hace una pequeña curva al final de El Bibio y termina en el barrio de El Molinón, con una longitud de más de tres kilómetros. Fue urbanizada y asfaltada hasta el final, desde su cruce con Menéndez y Pelayo en el año 1947. Tenía gran movimiento peatonal los domingos por ser el acceso a Plaza de Toros, Campo de Fútbol del Molinón, Concurso Hípico y a la zona de La Guía y Somió que constituían las zonas de expansión de fin de semana.

Tras su asfaltado, quienes vivían en la zona de Viesques, llamaban a la calle de Ezcurdia la calle nueva.